jueves, 23 de abril de 2015

Catalunya celebra a Sant Jordi, fecha de malos recuerdos para el Barça

Actualizado hoy hace 55 minutos

Por Jordi Blanco | Corresponsal
ESPNDeportes.com

BARCELONA -- Barcelona, Catalunya entera, se echa hoy a la calle para celebrar la diada (el día) de Sant Jordi, un 23 de abril que sin ser festivo es jornada especial y marcada en el calendario de los catalanes, dedicada a regalar rosas y libros... Pero que de manera intangible se mantiene, el día, esquivo en lo que al Barça se refiere.

Porque el 23 de abril, día especial y feliz para Catalunya, es un día maldito para el Barça. Tal día como hoy, hace 40 años, el club azulgrana vivió una de sus mayores decepciones europeas la noche en que el Leeds United lo eliminó en las semifinales de la Champions League (llamada en aquel entonces Copa de Europa), tras empatar 1-1 en el Camp Nou y provocar una de las mayores decepciones de la época.

Barcelona

GettyImagesBayern goleó 7-0 en el global al Barça

Como si de una costumbre fatalista se tratase, con el paso de los años la coincidencia de la jornada de Sant Jordi con un partido europeo del Barça se ha ido saldando con noches fatales. Lo provocó el Real Madrid en 2002, lo repitió el Manchester United en 2008 y lo redondeó, con sangre, el Bayern Munich en 2013.

Aunque si la primera vez es siempre la que más clavada queda en el corazón, el barcelonismo militante nunca podrá olvidar aquel lejano 23 de abril de 1975, la noche en que el Barça de Johan Cruyff se estrelló contra un Leeds United que en la época representaba lo mejor del fútbol inglés.

Dos semanas antes, el 9 de abril, el Leeds había vencido por 2-1 en Elland Road. Asensi empató el inicial gol de Billy Bremner ante de que Allan Clarke, en el minuto 78, diera el triunfo al campeón británico. El Barça, que había eliminado anteriormente al Voest Linz austriaco, Feyenoord holandés y Åtvidaberg sueco sin conocer la derrota, se aprestaba a vivir una noche mágica en el Camp Nou para conquistar el pase a su primera final de la Copa de Europa desde 1961... Y sufrió una depresión desconocida con la eliminación.

El viejo Camp Nou, anterior a la ampliación de 1982 y todavía con gradas de pie, se desbordó como no se recordaba con más de 100 mil aficionados. Se mantiene en la memoria como el mayor lleno de su historia hasta ese momento con una hinchada entregada al equipo que dirigía Rinus Michels desde el banquillo y lideraba Johan Cruyff en el campo.

Descolgado en la Liga, cuarto y a 15 puntos del Real Madrid, no iba a repetir el título conquistado un año antes, pero nada importaba en pos de la hazaña de lograr la primera Copa de Europa de un club que observaba con envidia los seis trofeos del club merengue... Y sin embargo el golpe fue terrible.

A los nueve minutos, en pleno vendaval de juego azulgrana, un saque largo del meta Stewart fue peinado en el medio centro azulgrana por Jordan, que ganó en el salto a Gallego y dejó el balón en carrera a Lorimer, quien entró en el área por el costado derecho y batió a Sadurní con un duro disparo que enmudeció el estadio.

El 0-1 cayó como un mazazo tan inesperado como terrible y obligó a remar a contracorriente al Barça, apoyado por una hinchada entregada y que empequeñeció al Leeds. Pero que no supo rematarle. El equipo azulgrana no empató hasta el minuto 69, en una falta botada al área por Juan Carlos que Clares remató de cabeza a la red y que dio paso a una sprint final desesperado en busca de la prórroga. Pero el milagroso 2-1 no llegó. Y el Barça quedó eliminado.

Los hinchas veteranos aún recuerdan el silencio con que se escuchó el pitido final del árbitro, la tristeza con que se vació el graderío del Camp Nou y la sensación depresiva que cerró un 23 de abril que pasó a convertirse en fecha maldita en el imaginario del club.

Como si de una repetición cruel se tratase, con el paso del tiempo, el 23 de abril ha querido mantenerse esquivo en jornadas que se esperaban felices. La maldición volvió al primer plano en 2002, en la ida de las semifinales de la Champions ante el Real Madrid, que camino de su noveno trofeo continental venció por 0-2 en el estadio azulgrana con goles de Zidane y McManaman, certificando la eliminación con un simple 1-1 en la vuelta.

Al cabo de seis años, en 2008, la jornada coincidió otra vez con la ida de semifinales ante el Manchester United en el mismo escenario. Y otra vez la decepción se dibujo a través del 0-0 con que concluyó el partido, que dio paso a la eliminación en Old Trafford en la vuelta con un solitario gol de Scholes.

La última se sufrió hace dos años. Y siendo el único Sant Jordi maldito para el Barça lejos de casa no deja de ser especialmente doloroso. El Barça de Tito Vilanova visitó al Bayern de Heynckes en Munich y dos dianas de Müller y sendas de Mario Gómez y Robben provocaron la mayor derrota recordada en Europa por el equipo azulgrana, que en la vuelta volvió a ser humillado por el equipo que se acabaría proclamando campeón.

Curiosamente, los tres últimos, Real Madrid, Manchester United y Bayern Munich, dejaron en la calle al Barça para acabar levantando un trofeo que en 1975, la primera vez, se le escapó al Leeds United, que fue derrotado en la final por el Bayern de Beckenbauer en París.

No. Sant Jordi no es un día feliz en el imaginario del FC Barcelona. Al contrario, evoca noches tristes, decepcionantes y un punto trágicas en su historia. Se ha ido repitiendo a lo largo de los años... Pero ninguna podrá hacerle olvidar al club aquella de la que hoy se cumplen 40 años.

Porque aquel Barça, a diferencia del actual, no conocía todavía el sabor dulce de los éxitos.



via ESPN Deportes RSS http://ift.tt/1GlPwiQ

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada