Con una marca de 9s77, el atelta jamaiquino se impuso en los 100 metros del Mundial de Moscú
Y envió un mensaje a Tyson Gay y Asafa Powell, marginados por doping
MOSCÚ.- La medalla dorada de los 100 metros en el Mundial le devolvió a Usain Bolt no sólo el título que perdió hace dos años en Daegu por descalificación, sino también la sonrisa que parecía haber desaparecido del rostro del jamaiquino, un atleta legendario en vida.
En un ámbito jaqueado por los últimos casos de doping, el Rayo acumulaba toda la presión para conseguir el triunfo. Era él o él, como monarca de la distancia. Cargaba con todas las responsabilidades. Las asumió y las cumplió con solvencia, para revalidar su condición de Rey del atletismo. Y además, mantuvo inmaculada su imagen, frente a varios de sus colegas manchados con la trampa de las sustancias prohibidas. Ahora, su desafío es prolongar su reinado hasta los Juegos Olímpicos de Río 2016, donde seguramente tendrá su último gran examen.
Una embestida de 9s77, su mejor registro del año y a 19 centésimas de su récord mundial, le permitió relajarse en el último metro, cuando ya había puesto 8 centésimas de margen respecto del renacido estadounidense Justin Gatlin, el único que lo había vencido desde Londres 2012. "No era la venganza de Daegu -aclaró Bolt-. Sólo busqué divertirme en la prueba. Vine aquí para ganar este título. Y claro, no puedo olvidar lo de Daegu 2011 porque ya ustedes se encargarán de seguir recordándome la salida falsa", bromeó ante los periodistas.
¿Por qué no agotó esfuerzos para batir su récord de 9s58, sellado en el Mundial de Berlín 2009? El talento nacido en Trelawny dio sus razones: "Me dolían las piernas tras las semifinales. Entonces, el récord ya no era posible y salí simplemente a ganar. Estoy feliz, pero quería haberlo hecho mejor", admitió. Enseguida recordó sus orígenes: "En Jamaica no esperaban menos de mí. Allí siempre esperan que domine las carreras". Y no olvidó el fantasma del doping, con una sentencia categórica que repercute en la cabeza de sus principales rivales: "Quería demostrar que se puede ganar limpio".
Bolt había disputado las semifinales también el domingo, en las que se había impuesto con facilidad en su serie con un tiempo de 9s92. En la final partió por el andarivel 6 bajo la lluvia; arrancó en 163 milésimas, se emparejó en la mitad de carrera con Gatlin, que le había tomado la delantera, y arribó por delante del estadounidense, que cerró en 9s85, y de otro jamaiquino, Nesta Carter, tercero con 9s95.
Cuatro de los cinco primeros en la final de ayer representaron a Jamaica. Y quedó claro que las bajas de los principales adversarios de Bolt, tanto por lesión (Yohan Blake) o por doping (Tyson Gay y Asafa Powell) habían reducido la final de 100 metros a una suerte de combate contra sí mismo, contra el recuerdo de su descalificación en Daegu 2011 por precipitarse en la salida. Gatlin, medalla de bronce en los Juegos de Londres, dominó la carrera en sus primeros 40 metros, pero cuando Bolt se le echó encima, sabía que estaba ya sin chances de lograr el título. La crónica de un desenlace anunciado.
Si obtiene otras dos medallas de oro, en los 200 metros y en la posta 4x100, Bolt adelantará a Carl Lewis en el cuadro de honor de los Mundiales porque tendrá tantas como el "Hijo del Viento" -un total de 10, con ocho de oro y dos de plata-, con la diferencia de que lo superaría en un color de medalla, ya que Lewis tiene ocho doradas, una de plata y otra de bronce.
Todo parece servido en bandeja para que Bolt, que se autodefine "el atleta mejor dotado naturalmente que se haya visto", consiga otro triplete de títulos en la velocidad. Ahora le tocan los 200 metros, donde es prácticamente invencible. Y en los relevos 4x100, Jamaica asoma imbatible, puesto que Kemar Bailey-Cole y Nickel Ashmeade ingresaron cuarto y quinto, respectivamente, en la final de ayer.
Lo demás que llama la atención de este Bolt, ahora con 26 años, es que ahora luce sobrio, un atleta que dejó de desacelerar el paso en los últimos metros para hacer gestos histriónicos al tener asegurado su triunfo. Ahora, cruza la meta con el semblante serio. Incluso, transcurrieron varios minutos para que Bolt hiciera la pose del Rayo, que es su sello personal. Pero para demostrar esa actitud, también tiene una explicación: "Estoy más serio porque cuando llegué aquí, vi que la gente no se reía mucho. Creo que la gente en Rusia es más seria. En Londres era distinto porque es una ciudad en la que hay muchos jamaicanos y el ambiente olímpico es muy divertido".
La organización lo homenajeó al hacer sonar por los parlantes del estadio "Three Little Birds", el clásico de Bob Marley. Nunca tan apropiada esa melodía del éxito dedicada al Rayo, cuya letra dice: "No te preocupes por nada:// Porque todo va a estar bien// Canta, no te preocupes por nada// Porque todo va a estar bien".
via Taringa.net - �ltimos posts http://www.taringa.net/posts/deportes/17042365/El-rayo-Bolt-Se-puede-ganar-limpio.html
No hay comentarios:
Publicar un comentario