Gago camina la cancha y se fastidia. Una y otra vez. Boca pierde de nuevo. En el área de Orion cabecean siempre los de celeste y blanco. Boca sufre. Conde vuela y saca lo poco que le tiran a su arco con peligro los visitantes. Boca no puede con su alma. Bianchi mete cambios. Pero Boca no tiene respuestas. Ni siquiera hay tiempo para creer que el 10, ese que no está en la cancha, tiene la solución. En tres fechas, tras el 1 a 0 en contra de anoche, en Boca hay clima de caos, de desesperanza y de tensión. En Boca hay de todo menos puntos. En Boca hay muchas dudas y ninguna respuesta. En Boca hay olor a ciclo terminado, aunque nadie se anime a decirlo.